sábado, 25 de agosto de 2012

vivir.


Aún me queda mucho por vivir y muchísimo por aprender. He dejado de preocuparme por mis errores, es normal que los cometa. No hay mejor profesor que el propio error.
Seguiré equivocándome, una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete veces y más, hasta que me duela el estómago por reírme de lo tonta que soy, porque nunca he sido de las que se enfada, al contrario, me cuesta conseguirlo.
Siempre creo que si algo pasa es por alguna razón, quizás en ese momento no la vea, pero con el tiempo será visible.
Voy a tropezar una y otra vez con la misma piedra, y aprenderé a levantarme por mi propia cuenta. No soy perfecta, soy una persona y me encanta no serlo, porque lo hago perfectamente.



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