La flor que crece en la multitud, entre personas que la quieren maltratar y sentirla mal, es la más hermosa de todas las flores que existe.Solo espera que alguien, una insignificante persona, la cuide y la enamore de tal manera que ella lo dé todo por esa persona, pero mientras tanto, la flor espera con paciencia lo que un día de verdad pueda hacerla feliz. No la ignores, no la maltrate, ella puede darte lo que nadie puede dar. Si lo puedes soñar, lo puedes hacer.
viernes, 2 de septiembre de 2011
La real academia define la palabra imposible como algo que no tiene ni facultad ni medios para llegar a ser o suceder, y define improbable como algo inverosímil que no se funda en una razón prudente. Puesto a escoger, a mi me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo supongo. La improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la ética. Que David ganara a Goliat era improbable pero sucedió. Un afroamericano habitando la casa blanca era improbable, pero sucedió.
Que los baron rojo volvieran a tocar juntos era improbable, pero también sucedió. Nadal desbancando del número uno a Federer, una periodista convertida en princesa, el doce uno contra Malta. El amor, las relaciones, los sentimientos, no se fundan en una razón prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables. Porque lo improbable es por definición, probable. Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar. Mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.
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